Desde la humilde camiseta, un básico a bordo de los sofocantes barcos de la Marina de EE. UU., hasta las botas Chukka, improvisadas por los oficiales británicos que necesitaban un calzado funcional para la campaña del norte de África, el campo de batalla fue durante mucho tiempo un espacio de prueba para soluciones que seguimos usando en la actualidad. Las historias de estos productos recuerdan los sorprendentes orígenes militares del equipo que hoy llevas puesto y cómo estas piezas diseñadas para algo tan específico evolucionaron hasta formar parte del armario urbano cotidiano.